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Tadasana (Postura de la montaña) – Postura básica

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Hoy te quiero hablar de una postura básica en yoga, que según mi antigua profesora María, debía estar presente en todas las sesiones. Tras su aparente facilidad, esconde un desafío y es permanecer en equilibrio estable, firme pero relajado al mismo tiempo. 

Las posturas sobre el suelo son las que primero debemos aprender, pues nos enseñan la alineación correcta de la columna, mantener todo nuestro cuerpo en equilibrio a través de la coordinación de músculos, articulaciones, ligamentos… Aprender a realizar estas posturas aparentemente más sencillas, que nos dotan de fuerza y equilibrio, es fundamental para llegar a realizar posturas más complejas. Se trata de que ir aprendiendo a controlar todo nuestro cuerpo, al tiempo que eliminamos capas de tensión y resistencia, trabajando desde fuera hacia adentro, como si de las capas de una cebolla se tratara.

Cuando me puse a realizar Tadasana la primera vez, surgían en mi mente pensamientos de impaciencia e incredulidad, me preguntaba por qué debía darle tiempo a esa postura sin dificultad, me encontré luchando con mi mente. A mí no me molestaba nada físico, como puede ocurrir en otras personas, mis tensiones eran mentales. Poco a poco, fui descubriendo Tadasana para volver a recuperar la respiración tras otras posturas que me costaban mucho esfuerzo, o para realizar un centramiento con los ojos cerrados, o para conocer la alineación correcta de mi columna (ya que tengo hiperlordosis y nunca se me había ocurrido que basculando la pelvis podía aliviar tanto la zona baja de mi espalda).

Dándole tiempo, la resonancia psíquica que “la montaña” transmite, fue entrando en mi cuerpo (y mente) y me permitieron enraizarme al suelo, con el pecho al frente, abierto, de pie, sin miedo… cuando me encontraba asustada o falta de energía, devolviéndome a un estado más optimista y seguro.

No obstante, la práctica de Yoga es personal, no te dejes llevar por lo que te cuenten, como todo en la vida, trata de investigar y experimentar por ti mismo.

Beneficios que se le atribuyen:

  • Proporciona felicidad y confianza.
  • Fortalece la columna.
  • Mejora la alineación del cuerpo.
  • Elimina la ciática, tensión y dolores.
  • Centra el cuerpo, la energía y la mente.
  • Estimula la energía somática de los pies, especialmente.
  • Aumenta la energía y el entusiasmo.

Precauciones:

  • Si tienes la presión arterial baja y mantienes la postura mucho tiempo, puedes marearte. Mejor abre los ojos y acércate a la pared para practicarla.
  • Si estás embarazada separa los pies el ancho de tus caderas.

Paso a paso:

  • Ponte de pie sobre la esterilla, tobillos juntos (puedes separarlos si estás incómodo), brazos a lo largo del cuerpo, cierra los ojos si te es posible (si no te mareas).
  • Enraíza los pies en el suelo apoyando bien las bases de los dedos y separando los deditos como en abanico. Reparte bien el peso del cuerpo sobre los pies.
  • Aunque no sepas muy bien cómo todavía, trata de alargar las piernas en dos direcciones: por delante (desde los empeines hasta las caderas) y por detrás (desde los huesos de los glúteos hasta los talones). Pero no colapses las rodillas.
  • La columna también se alarga por delante desde el pubis a la garganta y por detrás desde el sacro a la base del cráneo.
  • Los brazos a los lados del cuerpo y se separan un poco de él, se estiran por arriba desde la punta de los dedos a los hombros y por debajo desde las palmas de las manos a las axilas. Los codos suaves, no se colapsan.
  • Las manos se ensachan y están activas, los dedos se separan, pero sin tensión.
  • Los hombros se alejan de las orejas, llevándolos abajo, sin tensión.
  • El cuello se alarga fácilmente si imaginamos que alargamos el paladar por dentro desde la barbilla a la coronilla (acercando la barbilla un poco al pecho.

Relajar la postura:

Una vez que consigas la postura, intenta relajarla.

  • Relaja tus mandíbulas, abre la boca por dentro y coloca la punta lengua por detrás de los dientes. 
  • Repasa la postura y trata de disolver las tensiones que encuentres.
  • Relaja el núcleo de tu cuerpo.
  • Respira con conciencia entregándote al aquí y ahora.

Trata de mantener la postura un minuto al menos.

Con cariño, Velvet.

 

Imagen tomada del blog Yoga es más

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Autor: yogavelvet

Profesional de la salud, animalista, practicante de Yoga y aficionada a la fotografía. Quiero usar este espacio para recopilar lo que voy aprendiendo y si llega a interesarte o servirte, me alegrará saberlo. Bienvenidos ;)

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