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¿Cómo es la postura perfecta en yoga?

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Decía el filósofo Patanjali hace ya 2000 años, que la meta del yoga es “superar el sufrimiento”. Para ello es necesario parar la mente y su caótico parloteo, de modo que el pensamiento sea eficaz y deje de ser fuente de preocupaciones, que a veces ni siquiera existen.

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También decía que la postura de yoga debe ser firme y cómoda.

Firme:

  • Firme quiere decir estable durante un tiempo, que depende de si eres principiante o practicante avanzado (para ello se usa la respiración consciente, inspirar y exhalar por la nariz, intentando relajar la postura, suavizando lo que haya que suavizar, convirtiendo en blando lo que esté “duro” o tenso).
  • Una postura es firme cuando la mente es estable, si mientras practicamos yoga estamos con la mente fuera de la clase (por ejemplo: “tengo que ir luego a recoger al niño, mañana tengo que ir a Correos a enviar aquel paquete, no tengo la cena preparada…”), entonces la postura será inestable.
  • Hay que centrarse antes de comenzar la sesión para dejar fuera de la clase los problemas que no podemos resolver mientras estamos en clase, permitirnos un momento de paz y tranquilidad, sólo para nosotros, nos ayudará a tomar una actitud ante la vida y los problemas mucho más eficaz.

Una mente despejada, es una mente más útil. Un cuerpo relajado, se traduce en una mente también más relajada.

eva uviedo

Dibujo de Eva Uviedo

Cómoda:

  • No confundir comodidad con laxitud, flojera o encorvamiento.
  • Sucede cuando realizar una postura se convierte en una motivación, no luchamos contra ella (por ejemplo, “no me gusta hacer la postura de la pinza sentada, se me da mal, esto es un castigo…” o también “bueno, esta postura me sale perfecta, me aburre hacerla, quiero hacer otra esta ya me la sé”). En tal caso, la práctica se convierte en algo que nos molesta y aburre.
  • El estado mental con el que encaramos la práctica, es un reflejo de cómo afrontamos la vida:
    • Si una postura se te da bien porque tienes un físico predispuesto para hacerla, puedes usar ese momento para aquietar la mente simplemente, respirar y tratar de fundirte con la postura entendiendo el mensaje que ella encierra.
    • Si por el contrario la asana (postura) te resulta tediosa porque te molesta, porque te resulta difícil, puedes intentar encontrar el modo de que, usando tu quietud y tu paciencia, logres descubrir cuál es la forma en que te molesta menos, quizás con el tiempo y la práctica, puedas ir encajando las piezas y que se convierta en una de tus favoritas o al menos, llevarte bien con ella.
  • La postura cómoda y estimulante, nos produce motivación, alegría, vitalidad.

Cuanto más motivados estemos más relajados nos encontraremos.

Y como siempre digo, la actitud en la clase de yoga se traduce en la vida y la vida se traduce en la clase de yoga.

Espero que os haya gustado.

Con cariño, Velvet.

 

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Autor: yogavelvet

Profesional de la salud, animalista, practicante de Yoga y aficionada a la fotografía. Quiero usar este espacio para recopilar lo que voy aprendiendo y si llega a interesarte o servirte, me alegrará saberlo. Bienvenidos ;)

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