Espacio Yoga Velvet

Yoga, bienestar y fotografías


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¿Para qué relajarse?

Nos hemos adaptado a vivir en un estado de agitación permanente en el cual tanto nuestro cuerpo sufre una tensión constante y nuestra mente genera pensamientos de manera impulsiva.

Este estrés mantenido nos hace sufrir dolores de espalda, cefaleas, molestias digestivas, cansancio, irritabilidad, falta de energía… Y lo notamos tan a menudo, que acabamos considerándolo como un estado normal. No en vano la ciencia ha demostrado que la ansiedad, el estrés y la depresión actúan sobre las hormonas, provocando cambios en nuestro cuerpo, que nos hacen más sensibles al dolor e influyen en la aparición de distintas enfermedades.

Por todo ello, dedicarse un tiempo para reponer energías y relajarse no es un lujo, sino más bien una forma de volver a nuestro estado original: la calma, el bienestar y la paz

"Fly" by Velvet

“Fly” by Velvet

Sería ideal que la práctica de la relajación fuera como comer, dormir, ducharse…, es decir, una práctica regular a la que podríamos dedicar unos minutos diarios y así aprovechar sus múltiples beneficios. Pero ojo, leer un libro mientras bebemos una infusión, tomar un baño, o escuchar música (actividades todas placenteras), no tienen el efecto de la relajación profunda. Hay que tener en cuenta que ni siquiera cuando dormimos estamos completamente relajados, pues las tensiones de la vida diaria también se manifiestan en nuestra capacidad para conciliar el sueño o llegar a un sueño profundo. Incluso a veces las posturas que adoptamos al dormir, las pesadillas, apretar las mandíbulas…, nos hacen despertar muchas veces con dolor, lo que refleja la tensión que aparecen mientras descansamos.

La relajación consciente es la “medicina” para borrar los efectos nocivos del estrés.

La sensación de relajarse:

La relajación disminuye la información que los sensores de los músculos transmiten al cerebro; esto se traduce en que habrá un menor número de neuronas que se distraigan con el proceso del equilibrio muscular.

Algunas sensaciones son:

  • sensación de “aflojarse”
  • estremecimiento
  • hormigueos
  • sensación de flotar
  • pesadez del cuerpo junto con imágenes, luces o colores
  • liberación de energía revitalizante que puede llevar a euforia y placer

Hay quien puede notar varias de ellas o ninguna en absoluto, depende de cada cual (no te dejes llevar por esta lista, aprende a distinguir tus propias sensaciones).

"I'm like a bird"

“I’m like a bird” by Velvet

Sensaciones orgánicas (se producen siempre):

  • disminución de ritmo respiratorio
  • disminución del consumo de oxígeno (menor incluso que en el sueño más profundo)
  • disminución del ritmo cardíaco
  • disminución de la presión arterial
  • disminución de la tasa del metabolismo
  • disminución del lactato sanguíneo (indicador de ansiedad)
  • un estado de descanso a nivel muy profundo
  • aumento de las frecuencias cerebrales Alfa (correspondientes a estados relajados)
  • variados cambios benéficos en los estados emocionales
  • aumento en la capacidad de recuperación y prevención de enfermedades 

Concedernos ese tiempo nos ayuda a conseguir un estado de quietud y calma que nos permitirá tomar decisiones con rigor, tener más control sobre lo que nos rodea, percibir los problemas de un modo más objetivo, vivir en el presente, sin añadir problemas que aún no existen y quizás nunca lo harán. En definitiva, nos ayudará lograr un equilibrio corporal (y mental) que seguramente redundará en una mejor calidad de vida y salud, así como mejores relaciones con nuestro entorno.

En la siguiente entrada veremos recomendaciones para relajarse y la relajación en Savasana.

Con cariño, Velvet.

 


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La relajación en el Yoga y en la vida

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Relax (Rowena Waack)

Hoy quiero empezar a hablar de la relajación, para ello usaré el trabajo que tuve que realizar el año pasado, para mi curso de Instructora de Yoga en la Asociación Extremeña de Estudios del Yoga “Satya”.

En cada entrada iré desgranando las claves de la relajación y por qué es tan sumamente importante para mantener una buena salud (física y mental).

A menudo estamos tan inmersos en quehaceres y en elementos externos a nosotros, que no nos damos cuenta de que el cuerpo se queja y demanda atención. Por poner un ejemplo simple que solía hacer hasta hace poco: tenía cansancio y sueño, en lugar de  dormir una pequeña siesta de quince minutos, o al menos respirar unos minutos, intentaba continuar el ritmo bebiendo varias tazas de café.

Muchas personas dicen que ellos “no sirven” para relajarse, o que el yoga es para gente tranquila o paciente, que permanecer en silencio les pone nerviosos. También he visto a señores mirando el reloj en mitad de una relajación, o amas de casa con mareos y contracturas cervicales que no se permiten unos minutos de relajación en todo el día. Desde mi humilde opinión ¿todo eso no será indicativo de la necesidad de frenar un poco, de prestarse atención en la medida de lo posible?.

Nunca es tarde para empezar a cuidarse y a quererse, al menos probarlo ¿quién sabe? Quizás te guste…

Empezamos…

Qué significa relajación

Las técnicas de relajación son aquellas herramientas que se usan para manejar el estrés o la tensión.

¿Qué significa “relajar”? Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: “Conseguir un estado de reposo físico y moral, dejando los músculos en completo abandono y la mente libre de toda preocupación”. Pero esta definición es algo reduccionista pues la relajación, al igual que el estrés, es un fenómeno donde además intervienen factores fisiológicos y psicológicos.

El hecho de permanecer inmóvil no es exactamente relajación, pues entonces la acción de dormir sería relajación, sin embargo sabemos que se puede estar tenso incluso en el sueño (pensemos por ejemplo en las personas que aprietan las mandíbulas y se despiertan con dolores de cabeza). Realmente en la relajación sí usamos nuestros músculos, pero estos están en equilibrio.

En resumen: la relajación no es el cese de actividad, más bien al contrario, es la realización de actividades orientadas a superar el estrés, lo que conlleva a buscar un equilibrio.

Cuando esta relajación se consigue aparecen una beneficios:

  • Musculares
  • En la conciencia.
  • En el conocimiento.

Un consejo con respecto a este último punto, es no realizar la relajación con la expectativa de “sentir o dejar de sentir algo”, sino simplemente hacerlo lo mejor que podamos, sin aplicar la nueva preocupación de querer experimentar algo extraordinario.

En la próxima entrada hablamos de los beneficios que aporta la relajación.